miércoles, 19 de marzo de 2014

La responsabilidad es del pueblo

   Es casi unánime el repudio nacional por la labor, las opiniones, los turbios manejos de dineros y dadivas a muchos de los congresistas, pero al parecer en el momento de las elecciones olvidamos el gran aporte que han realizado estos padres de la patria por el infortunio del país y de nuestras familias. Pero, no es que los colombianos no tengamos memoria, la respuesta a esta falta de coherencia entre lo que decimos en las redes sociales y nuestras actuaciones va mucho más allá y es desconcertante. Somos una sociedad enferma donde las propuestas electorales y los programas de gobierno deben ser entregadas junto a un billete, una sociedad enferma de un cáncer corrupto que carcome la dignidad, el respeto y el futuro de la nación.

     Cientos de denuncias se escucharon por los ríos de dineros que corrían en las campañas al Senado y la Cámara de Representantes, pero nadie hizo nada por detener ese caudal de corrupción y más bien las autoridades electorales fijaron un tope de gastos máximo de 300 millones de pesos, y de la noche a la mañana, sin ningún argumento válido autorizaron un tope de 600 millones de pesos por cada candidato. ¿De dónde salió tanto dinero? ¿Qué intenciones tienen los que pusieron millonarias sumas en las campañas? Y lo más lamentable es que los colombianos vendemos nuestro futuro por unas tejas, unos ladrillos, un sancocho o 50 mil pesos con el argumento “es que acá se hace política así” o que esto es “normal”, así que será muy normal que el Congreso legisle a su favor y que la corrupción siga siendo nuestro más importante valor en la vida política del país.  Las autoridades electorales están en duda con Colombia.

     El pasado domingo nueve de marzo se demostró que muchas estructuras criminales y mafiosas siguen vigentes, así que es un hecho: En el país del Sagrado Corazón el crimen si paga. Solo por dar unos ejemplos; Teresita García Romero, Hermana del exsenador Álvaro García, condenado a 40 años de cárcel por la masacre de 16 campesinos en Macayepo, ahora está en el congreso, igualmente Mauricio Aguilar, hijo del ex gobernador de Santander Hugo Aguilar condenado por parapolítica y Doris Vega esposa del exsenador Luis Alberto Gil condenado a siete años por pactos políticos con el Bloque Central Bolívar.
    También repiten, el Honorable Senador José David Name investigado por nexos con grupos ilegales y Pedro Muvdi investigado por vínculos con las autodefensas del Cesar además denunciado por fraude procesal.

     Otro hecho para mirar con lupa de las pasadas elecciones es la maquinaria que encendieron sin pudor los caciques electorales de la costa como Musa Besaile Fayad, Bernardo Miguel Elías Vidal, Roberto Víctor Gerlein Echeverría que solo en tres departamentos –Atlántico, Córdoba y Sucre- donde habita el 9% de los colombianos obtuvieron el 26% de todo el Senado de la República ¿Sera que este congreso si representa el país entero? ¿Y la representación del Guaviare, Vichada, Caquetá, Putumayo dónde queda?
     En algunos casos la culpa es del sistema, pero en la gran mayoría de los temas la responsabilidad es de los ciudadanos: Muchos por un ventilador o un almuerzo comprometen los recursos y la sostenibilidad de todo un país, otros tiene la abstención como un arma, muy débil y poco contundente que no deja un mensaje claro, en estas elecciones legislativas hubo una abstención de más del 44%, además de otro aspecto muy preocupante que habla muy mal de nuestra democracia son los 2’328.182 votos nulos o no marcados ¿Son complicados los tarjetones? O ¿nos gusta dibujarles bigotes a los candidatos? No entiendo como alguien madruga un domingo, camina hasta el puesto de votación y deja sin marcar o escribe sus quejas e insultos a la clase política en un tarjetón.


     ¿Qué pasará con el futuro de los colombianos? ¿Uribe llegará a cobrar viejas rencillas políticas y a polarizar el país? ¿Qué otra desagradable sorpresa nos espera? Lo único que deseo ansiosamente es ver un debate de Claudia López, Álvaro Uribe, Jorge Enrique Robledo y José Obdulio Gaviria frente a frente, tal vez así suba el rating del Canal Congreso.