sábado, 7 de marzo de 2015

La mercenaria de las AUC

Marylin 

Marylin tenía veinticinco años y dos meses cuando fue secuestrada por sus ex jefes de las AUC y lapidada. Sus captores le habían aplastado la cabeza con una piedra y la habían baleado, dejo huérfana a Nataly una niña de seis años.

La historia de Marylin la contó su novio Jason Howe un reportero del diario ingles The Independent, Quien público la historia en 2008. Ella se unió a las Autodefensas Unidas de Colombia como asesina de guerrilleros, informantes y sospechosos en el Putumayo, narró así su primer crimen: 'El primero fue muy duro, porque estaba de rodillas rogando que no lo matara, llorando, diciendo: 'Por favor no me mates. Tengo hijos'. Luego junto con su hermano descuartizo a una mujer campesina que acusaban de colaboradora de la guerrilla en Puerto Asís, en su haber hay mas de 30 asesinatos, todos ellos al mejor estilo de las AUC cortaba las víctimas con motosierras, las mataba con tiros de gracia y las arrojaba al río Putumayo o las mataba con golpes de varillas.

En 2011 Howe vendió a Hollywood la historia, aun no se sabe cuándo será estrenada la película que narra los crímenes de Marylin.


La asesina del Furadán

Yadira

Semidesnudos y sin señales de violencia aparecían los hombres, por lo general de la tercera edad, que confiaron en Yadira Narváez Marín. La mujer de Solita, Caquetá, hoy está en la cárcel Las Heliconias en Florencia.

La sustancia que usó para acabar con sus víctimas era un agroquímico llamado Furadán o Carbofurán que es utilizado para el control de plagas en los cultivos. Sabía cuál era su efecto en el organismo y lo agregaba a las bebidas que ofreció a Gustavo Arriguí, Leonidas Polanía, Simón Vega (un sobreviviente), Libardo Torres, Ferney Lozano y muchos más que ni ella puede contar.

Tenía una finca y de los insumos que compraba para la misma robaba las dosis que luego les dio. “Era más fácil que dispararles”, dijo en una entrevista con Séptimo Día. No quería generar ruido ni sospechas. 

En Las Heliconias paga tres condenadas: una de 35 años por asesinato desde 2013, otra de 20 años por el crimen de un mototaxista en Neiva proferida el 30 de abril de 2014 y una de siete años también por asesinato.