lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Será que en 2014 si?

El próximo 25 de mayo del 2014 el país vivirá nuevamente unas elecciones presidenciales y hay una débil baraja de candidatos. A pesar que aún el presidente Juan Manuel Santos no se ha pronunciado sobre su candidatura, es quien más opciones tiene de continuar en el poder, pues según la última encuesta de ipsos del 25 de septiembre y publicada en el diario El Espectador el mandatario obtendría un 21% de los votos, seguido por el expresidente Francisco Santos con un 16%; luego vendrían Clara Lopez y Enrique Peñalosa del Polo Democrático con un 15% y 11% respectivamente y cerrando la lista Antonio Navarro con el 10%. Pero lo más llamativo es que un 22% de los encuestados todavía no se ha decidido por quien votar.
Pese al alto grado de desfavorabilidad del presidente Santos, de los precandidatos ninguno alcanza al Jefe de Estado y este sólo sería superado por el ex director de la Policía Nacional Óscar Naranjo que tiene una alta aceptación popular, pero el General Naranjo hasta el momento ha rechazado los guiños del ex presidente Uribe para que sea el candidato del uribismo. 

Los diálogos de paz con las FARC eran la opción más tangible del Presidente para lograr su reelección, pero estos han generado enormes dudas y críticas hasta de los mismo funcionarios de la administración Santos; aunque todos queremos la paz muchas víctimas de la guerrilla ven inaceptable la posibilidad de impunidad para los jefes de las FARC y su participación en política. Esto nos genera unas preguntas: ¿No sería mejor verlos luchando por votos con su discurso que empuñando un arma? ¿Quién nos garantiza una una reparación justa y una reconciliación con las víctimas de la guerrilla? ¿Y si se repite la historia de la Unión Patriótica por parte de la extrema derecha y el paramilitarismo?

Somos un país de odios, de derecha, rencoroso y violento, por lo que veo una muy remota y casi inexistente posibilidad de reconciliación y paz; hablar de un país en paz y tolerante sería una utopía pues en la mente del colombiano común estas palabras son desconocidas. Esta es la razón la cual no elegimos a un Mockus y no eligiéremos a una Clara López, esta es la razón por la cual por más que idealicemos un país sostenible y en armonía no lo tendremos, por que estamos haciendo las cosas mal, elegimos mal y votamos por hombres más no por argumentos. Además ¿quien puede vivir en paz si nunca ha tenido un día de paz en su vida? 

Está en nuestras manos cambiar el futuro y el rumbo, pero votando, no hablando bonito y cuando ganen los mismos culparnos por ello sin haber hecho un esfuerzo por cambiarlo. No caería mal un triunfo del voto en blanco y una participación masiva para después no quejarnos por algo que nosotros mismos provocamos.

Y para usted ¿quién será el próximo presidente?.

martes, 10 de septiembre de 2013

De este tipo, son los personajes que nos gobiernan

Por: Duver Alexander Pérez Vásquez  

Como un show de magia, cada vez más sorprendente, se ha tornado la vida del diputado antioqueño Rodrigo Mesa Cadavid desde el 8 de mayo del 2012.
Después de lanzar esa “patentable” e injuriosa frase en plena Asamblea de Antioquia: “La plata que uno le meta al Chocó es como meterle un perfume a un bollo", la vida del diputado Rodrigo Mesa se ha convertido en una caja de sorpresas, cada vez más sus acciones y declaraciones continúan asombrando al país.

Este episodio en la Asamblea se encargó de desencadenar todos “las ases” que tenía bajo su manga “el ilustrado” Rodrigo Mesa. Tras recibir duras críticas desde el Chocó y diferentes partes del país, enfrentarse a una demanda emitida por Luis Guillermo Murillo – gobernador del Chocó – carear una investigación de la Procuraduría Regional, todo esto por racismo, se atrevió a decir que deseaba representar dicho departamento.

Pero al diputado no le bastó ofender al Chocó con sus declaraciones y luego decir que los quiere representar; la investigación llevada a cabo por la Procuraduría arrojó que la información respecto a su formación académica – periodista formado en la Pontificia Bolivariana de Medellín y la EAFIT, de la misma ciudad – consignada en su hoja de vida, es falsa. Dichas instituciones certificaron ante el Ministerio Público que en su base de datos no milita Mesa Cadavid como egresado o estudiante.

Luego de estos dos vergonzosos hechos y sumándole a su cinismo el hecho, que solo cursó hasta noveno grado del bachillerato, la Procuraduría Regional  en primera instancia decidió destituir por 13 años al diputado, pero su abogado presentó una apelación y dicha sanción se le rebajó a 5 meses. Esto demuestra lo endeble que llega a ser la ley colombiana, pero este será un tema que se abordara en otra ocasión.

Como acto final, Rodrigo Mesa, nos regaló un episodio que nos hizo recordar los tiempos del “patrón”. Tras cumplir su sanción de 5 meses, reapareció en la Asamblea Antioquia – en medio de una emotiva bienvenida por parte de algunos ciudadanos – con la camisa entre abierta (solo le faltaba la cadena de oro), repartiendo plata a diestra y siniestra, diciendo: “Vine a ayudarle a la gente humilde, como siempre lo hago”.

Así son nuestros gobernantes, ya solo quedará esperar que otra carta tenga bajo la manga nuestro “queridísimo” diputado y que otro acto protagonizara.

Mejores y peores ciudades para vivir en Colombia

Según estudio Medellín es la mejor ciudad para vivir mientras que Montería, Santa Marta, Ibagué y Villavicencio, son las peores.


   De acuerdo con el Informe Nacional de Competitividad, presentado el pasado mes de agosto en el ámbito regional se han presentado avances significativos. En la actualidad la mayoría de los departamentos del país cuentan con planes de competitividad estructurados. Y más importante, las ciudades más competitivas son también las que ofrecen mejor calidad de vida.

  Para evaluar la calidad de vida en se escogieron 15 ciudades del país. Las ciudades que enfrentan mayores dificultades son Montería, Santa Marta, Ibagué y Villavicencio. Las que presenta mejor calidad de vida son Medellín, Bogotá, Manizales y Bucaramanga.

    Este índice tiene múltiples áreas en las cuales las ciudades nacionales, incluso las mejores, se encuentran rezagadas frente a otras ciudades del mundo. Entre estas debilidades se incluyen la pobreza, la inequidad, el desempleo, la informalidad, la carga tributaria, la cobertura y calidad de la educación superior, la inseguridad, el cumplimiento de contratos y el poder adquisitivo de los ingresos que reciben los trabajadores.

  Estas son las áreas deficientes en las ciudades del país y por lo tanto deber sen consideradas como prioritarias para mejorar la calidad de vida. Sin embargo, también existen debilidades específicas para cada ciudad que deben ser analizadas de manera independiente.

   En ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, existe un ambiente económico más dinámico, mejores instituciones educativas, más y mejores servicios de salud, y una amplia oferta de actividades de recreación, cultura y deporte. Sin embargo, en estas ciudades el costo de vida es mayor y es más caro realizar trámites administrativos y pagar impuestos, y los retos de movilidad urbana son mucho mayores. Lo contrario ocurre con ciudades más pequeñas como Montería, Neiva o Santa Marta.
   Por otra parte, existen ciudades de tamaño intermedio que enfrentan retos específicos. Por ejemplo, Neiva, Pereira y Villavicencio en seguridad. Bucaramanga, Barranquilla y Santa Marta, en calidad de servicios públicos. Cúcuta, Montería y Villavicencio en educación.

     El análisis de calidad de vida para las 15 ciudades de Colombia, constituye un insumo importante para el diseño de política públicas locales, ya que proporciona una amplia lista de indicadores que, en forma agregada, aproximan con precisión la calidad de vida de una ciudad. Con estos indicadores, se pueden identificar las áreas específicas en las cuales cada ciudad se encuentra rezagada frente a otras ciudades y diseñar planes de acción que corrijan esta situación.