¿Qué más placentero que darse amor a uno mismo? Consentirse... Este es un acto puro y sano, un descubrimiento de nuestro cuerpo y el primer acercamiento a la sexualidad.
Como ha ocurrido con la planificación familiar, la homosexualidad, el aborto o la eutanasia; la masturbación se ha convertido en tema tabú y ha sido condenada por la iglesia católica convirtiéndola en algo de lo que no se puede hablar, en la Biblia libros como los corintios y Mateo hablan de la masturbación como un contacto o una relación sexual ilícita que corrompe y profana nuestro cuerpo, sustentando que cuando nos masturbamos tenemos que evocar experiencias vividas, deseos sexuales reprimidos o que recurrimos a la pornografía para lograr el placer sexual. El catolicismo a convertido una situación natural en algo satánico, pero, la masturbación una acción saludable y normal para que las mujeres y los hombres exploren su propia sexualidad. Tampoco es una conducta exclusiva de los adolescentes y debería formar parte de todas las etapas de la vida del ser humano, además la vida sexual es inherente a las persona y no podemos separarla de nuestra vida.
La masturbación es un acto hermoso y natural, como una relación sexual, como comer o bañarse es tan natural que muchas especies animales también lo hacen.
Esta es una excelente práctica que puede mejorar la vida sexual ya que al estar en contacto con tus propias respuestas sexuales podrás comunicarle a tu compañero/a tus necesidades y gustos, por lo tanto la intimidad suele resultar más satisfactoria.
Así pues, masturbarse no es un acto diabólico y no es motivo de vergüenza, más bien es un acto exploratorio y común que ha sido satanizado por los que insisten en tenernos como borregos y no permiten una comprensión total del comportamiento humano.#