Por: Duver Alexander Pérez Vásquez
Como
un show de magia, cada vez más sorprendente, se ha tornado la vida del diputado
antioqueño Rodrigo Mesa Cadavid desde el 8 de mayo del 2012.
Después
de lanzar esa “patentable” e injuriosa frase en plena Asamblea de Antioquia: “La
plata que uno le meta al Chocó es como meterle un perfume a un bollo", la
vida del diputado Rodrigo Mesa se ha convertido en una caja de sorpresas, cada
vez más sus acciones y declaraciones continúan asombrando al país.
Este
episodio en la Asamblea se encargó de desencadenar todos “las ases” que tenía
bajo su manga “el ilustrado” Rodrigo Mesa. Tras recibir duras críticas desde el
Chocó y diferentes partes del país, enfrentarse a una demanda emitida por Luis
Guillermo Murillo – gobernador del Chocó – carear una investigación de la
Procuraduría Regional, todo esto por racismo, se atrevió a decir que deseaba
representar dicho departamento.
Pero
al diputado no le bastó ofender al Chocó con sus declaraciones y luego decir que
los quiere representar; la investigación llevada a cabo por la Procuraduría
arrojó que la información respecto a su formación académica – periodista
formado en la Pontificia Bolivariana de Medellín y la EAFIT, de la misma ciudad
– consignada en su hoja de vida, es falsa. Dichas instituciones certificaron
ante el Ministerio Público que en su base de datos no milita Mesa Cadavid como
egresado o estudiante.
Luego
de estos dos vergonzosos hechos y sumándole a su cinismo el hecho, que solo cursó hasta noveno grado del bachillerato, la
Procuraduría Regional en primera
instancia decidió destituir por 13 años al diputado, pero su abogado presentó
una apelación y dicha sanción se le rebajó a 5 meses. Esto demuestra lo endeble
que llega a ser la ley colombiana, pero este será un tema que se abordara en
otra ocasión.
Como
acto final, Rodrigo Mesa, nos regaló un episodio que nos hizo recordar los
tiempos del “patrón”. Tras cumplir su sanción de 5 meses, reapareció en la
Asamblea Antioquia – en medio de una emotiva bienvenida por parte de algunos
ciudadanos – con la camisa entre abierta (solo le faltaba la cadena de oro), repartiendo
plata a diestra y siniestra, diciendo: “Vine a ayudarle a la gente humilde,
como siempre lo hago”.
Así
son nuestros gobernantes, ya solo quedará esperar que otra carta tenga bajo la
manga nuestro “queridísimo” diputado y que otro acto protagonizara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario